miércoles, octubre 26, 2005

50 cosas que hacer para no aburrirte en un ascensor

1. Hacer ruidos de carros cuando alguien entre o salga.
2. Sonarse la nariz y mostrarle el contenido del pañuelo a los otros pasajeros.
3. Hacer ruidos de dolor, darse un golpe en la frente y decir ¡¡Cállense!!, todos ustedes ¡¡Cállense!!
4. Silbar incesantemente las siete primeras notas de "Es un mundo pequeño".
5. Vender galletas de niña exploradora.
6. En un viaje largo, ladearse de lado a lado a la frecuencia del elevador.
7. Afeitarse.
8. Abrir la la mochila o el bolso, asomarse y preguntar: "¿Habrá suficiente aire allí?"
9. Ofrecer etiquetas con los nombres de cada uno de los pasajeros. Usar la propia al revés.
10. Quedarse callando y sin moverse en una esquina, mirando la pared.
11. Una palabra: ¡Flatulencia!

12. Acercarse a otro pasajero y susurrarle: "Las patrullas ya vienen".

13. Saludar con un caluroso apretón de manos a cada persona que suba al elevador y pedir que lo llamen almirante.

14. Al llegar a su piso gruñir para que le abran la puerta. Cuando lo hagan, hacerse el avergonzado.

15. En el último piso mantener la puerta abierta y decir en voz alta que se quedará abierta hasta escuchar a la moneda que tiró hacer "plink" en el primer piso.

16. Practicar el Tai Chi.

17. Mirar fijamente y sonreír a un pasajero, luego decirle: "Tengo medias nuevas"
18. Cuando hayan subido al menos ocho personas, gemir desde el fondo: "Oh no ahora, maldita enfermedad del movimiento".
19. Leer la Biblia en voz alta.
20. Maullar ocasionalmente.
21. Apueste con otros pasajeros que puede meter una moneda en su nariz.
22. Poner cara de esfuerzo y decir: "ya viene… ya viene…" y luego "upss!".
23. Enseñar una herida a los otros pasajeros y preguntarles si está infectada.
24. Tararear el himno nacional mientras rítmicamente se aprietan los botones.

25. Gritar: "¡Fuera abajo!", cuando al ascensor descienda.
26. Caminar con un cooler con una etiqueta que diga: "cabeza humana".

27. Mirar fijamente a un pasajero y gritar: "Es uno de ellos!!". Luego ir a la esquina opuesta del ascensor.

28. Eructar y decir: "Hmmm… rico!".

29. Dejar una caja entre las puertas.

30. Preguntar a cada pasajero que sube si puede apretar el botón por ellos.

31. Ponerse una media en la mano y hablar con los otros pasajeros por medio de ella.

32. Cantar.
33. Cuando el elevador esté en silencio, mirar alrededor y preguntar a un pasajero: "¿Ese es tu móvil?".

34. Tocar la armónica.
35. Dibujar cajas en el aire.
36. Decir "¡Ding!" en cada piso.
37. Apoyarse sobre los botones.
38. Decir "¿Qué hará esto?" y apretar los botones rojos.

39. Escuchar las paredes del elevador con un estetoscopio.

40. Dibujar con tiza un cuadrado, pararse sobre él, y anunciar a los otros pasajeros que ese es su espacio personal.
41. Usar una silla.

42. Hacer ruidos de explosiones cuando alguien presione un botón.

43. Hacer globitos de saliva.

44. Sacarse el chicle de la boca, y comenzar a hacer tiras.

45. Decir con voz demoníaca: "¡¡Debo encontrar otro cuerpo para la posesión!!".

46. Ponerse una sábana y usarla como protegiéndose de algo.
47. Comer un pedazo de sándwich y preguntar a otro pasajero: "¿quieref verh queh hay en mif bocah?"
48. Usar "Anteojos de rayos X" de juguete y mirar a la gente con placer.

49. Mírate el pulgar y di: ¡creía que era más grande!".

50. Si alguien te roza, retrocede y grita.

lunes, octubre 17, 2005

Un montajillo

Una vez más, un montajillo metiéndome con alguien. Jejeje. Esta vez es contra González Vázquez. El peor árbitro que podía haber. No lo digo por la expulsión únicamente.

miércoles, octubre 05, 2005

Otro poquito de humor... sin meterme con nadie

Después del éxito que tuvo lo del Telepizza, he buscado un clásico de los emails. Hay que leerlo típico día que piensas que eres una mierda en este mundo de mierda. Jejejeje. Allá va.

Dedicado al feo q tenemos todos en nuestras vidas...
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre "Hicimos lo que pudimos... pero nació vivo". Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta. Como era prematuro me metieron en una incubadora, con vidrios tintados.
Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo. Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda.
Es por eso que debo haber quedado pequeño, tan pequeño que en lugar de ser enano, soy profundo.
Yo siempre fui muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban: "Señora, a su hijo ¿lo parió o lo tejió?"
Mi padre llevaba en su billetera la foto del niño que venía cuando la compró.
Pronto me di cuenta que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran un radio y un tostador eléctrico.
Una vez me perdí. Le pregunte al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contesto: "No lo sé; hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido".
Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en el enchufe y la electricidad erró la patada. Era realmente flaco: para hacer sombra tenía que pasar dos veces por el mismo lugar.
Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO.
Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.
Sí, amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un auto y quedé mejor.
Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mío a mis padres para pedir recompensa. Mi madre les contestó que quería mas pruebas.
Tuve que trabajar desde chico. Trabajé en una veterinaria y la gente no paraba de preguntarme cuánto costaba yo.
Un día llamó una chica a mi casa diciéndome: "Ven a mi casa que no hay nadie". Cuando llegué no había nadie.
A mi mujer le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un hotel.
El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión. "De acuerdo, además de loco es usted muy feo", me dijo.
Una vez cuando me iba a suicidar tirándome desde la terraza de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Sólo dijo: "En sus marcas, listos..."
El último deseo de mi padre antes de morir era que me sentara en sus piernas. Lo habían condenado a la silla eléctrica...
Reflexión: Si el mundo te da la espalda, tócale el CULO

martes, octubre 04, 2005

Un poquito de anti-madridismo, para calentar el derby

Sólo un poquito, lo justito. Pero vamos, os la va a sudar un poco. No me meto con el Mandril, sino con sus jugadores. Así que os la suda un poco. Viendo mis cosillas del ordenador, y sin saber que poner en el blog, he visto un par de montajillos que he hecho, y me he decidido ponerlos para que los veáis y disfrutéis.
Un saludo a todos.

La nueva celebración del Real Mandril

La evolución: del mono al hombre

Las fotos de mi cumple.

Aquí están las fotos más esperadas del día más esperado. Siento el retraso. Aquí sólo están unas pocas, una pequeña selección para que las veáis. Ya os iré mandando (si es que todavía no lo he hecho) un email a cada uno con las fotos en las que salís.
Infinitas gracias por el día que me hicísteis pasar. Espero que os lo pasarais tan bien como me lo pasé yo. Os quiero un huevo.
PD: Felicidades Ana y DaniGo porque hoy hacéis meses.